Esta mañana mi rodilla dijo basta, ya no puedo caminar y anoche tampoco me dejó dormir como quería. Llevamos un mes ella y yo conviviendo, tenemos días mejores, días peores, pero al final ella ganó. Fuimos al médico.

Vivo en una linda zona de Buenos Aires (*). Pero por esas extrañas situaciones argentinas mi obra social solo atiende en capital a más de una hora de casa, dispuesto a terminar rápido con el problema pensé “voy al hospital municipal y que me vean en la guardia”. Que ingenuo. 

Cuando llegué no había mucha gente para pedir turnos, me alegró en cierta forma, después de esperar 2 números (lean bien, solo había 2 personas antes que yo) le explico a una recepcionista cual era mi problema, y acá empieza la odisea… “no atendemos ese tipos de problemas en la guardia… solo los lunes y viernes y damos 20 números por día”… 

La miro y solo puedo responderle… “eh… me duele hoy. Y es miércoles”.  “no atendemos ese tipos de problemas en la guardia… solo los lunes y viernes y damos 20 números por día”…  volvió a sonar la musiquita. “como explicarte que no me importa… me duele hoy. Y no tengo que esperar dos días”.   “no atendemos ese tipos de problemas en la guardia… solo los lunes y viernes y damos 20 números por día”… ¿podés responderme otra cosa?… digo, como para no quedar que tu trabajo no te importa. 

“Mire señor, la organización del hospital es así… y hoy no lo van a atender de ninguna forma”  con una sonrisa saco mi teléfono del bolsillo y… “hola, sister… estoy en el hospital y no me quieren atender por que la rodilla me duele en el día equivocado”…

Mi hermana, persona bastante reconocida logró que en 15 minutos, lean bien, 15 minutos un médico me vea, me diagnostique y me mande para casa con el pedido de una resonancia magnética y la receta de los calmantes. Pasé por un montón de salas llenas de gente con cara de cansancio, de aburrimiento, de resignación que veían como su mañana se les escapaba improductivamente en una sala de hospital público esperando ser atendidos. Vaya uno a saber desde que hora estaban, vaya uno a saber cuanto dolor estaban soportando, vaya uno a saber si a alguien ahí adentro le importa la gente. Hablo de los directivos, no de los empleados.

Volví a casa  pensando que en la Argentina ningún político se atiende en un hospital público, y haciendo memoria, no recuerdo en mis años en España que hayan internado a un funcionario en una clínica privada. Gracias a este razonamiento entiendo por que rompen lo que tan bueno era, por que a ellos no los toca, a ellos no los perjudica, los hijos y nietos de los políticos se atienden en clínicas privadas con el dinero robado de los impuestos de la gente. Y la gente, esa que paga sus caprichos corruptos, que se atienda cuando pueda y como pueda. Que para eso son pobres. 

No quería que este blog transitara este camino, no quería que este blog se convirtiera en algo político, no lo quería… pero es necesario comenzar a denunciar este tipo de injusticias, es necesario defender los derechos básicos de las personas. Anuncio: Registré http://www.tumbadito.com.ar y va a nacer mi segundo blog, este va a seguir como estaba, el otro, como que me conozco… me va a traer más de un problema. Pero tengo una buena amiga y abogada que lee lo que escribo que yo sé que me va putear, pero no me va a dejar solo.

En unos días sabremos como termina la historia… 

(*) había puesto el barrio, pero por ahora prefiero guardarlo en secreto, no quiero meter en problemas a terceros que actuaron de buena fe. 

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