Esta curiosa, no tan desconocida, y tragicómica historia comienza en el año 1881… el Día que David Alleno, comenzó a trabajar como cuidador en el cementerio de la Recoleta.  

Este inmigrante italiano tenia el sueño de ser enterrado en el cementerio de la Recoleta, ahorró hasta poder comprarse una parcela en su interior gracias a la ayuda “extra” de un premio de loteria, que su hermano, un empleado administrativo del cementerio. había comprado.

En la Bóveda figuran los datos del constructor, Juan Alleno, uno de sus hermanos. Cuando estuvo concluída el sereno mandó a hacer su escultura, se la encargó a un artista de apellido Canessa en su Génova Natal a donde viajó exclusicamente con este propósito.

Escultura del sereno impaciente.

Escultura del sereno impaciente.

En la estátua figura con todos sus elementos de trabajo  (regadera, escoba, plumero y demás) y se ve en ella a un hombre simple, tierno, con todos sus elementos de trabajo, hizo un gran esfuerzo para que su escultura sea digna de acompañar a todas las obras que la acompañaban. y que él admiraba. 

El trabajo estuvo terminado en 1910, y a los pies de la escultura se puede leer: “‘David Alleno, cuidador en este cementerio 1881-1910”, Nunca respondió las preguntas de las personas a las que le llamaba la atención que la leyenda tuviera dos fechas… el solo respondía con silencio. 

Cuando la Bóveda estuvo totalmente terminada, David Alleno avisó a la administración del cementerio que no iba a concurrir más a trabajar, Feliz  por haber cumplido su sueño y dominado por las ancias de poder usar su tumba  volvió a su casa y…

Se pegó un tiro. 

En el barrio no pudieron decir que este hombre “no tenía donde caerse muerto” …

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