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El lunfardo porteño es uno de los más ricos en ironías y expresiones agresivas, el “argot” (modismos) del lunfardo relacionados a la policía son numerosos y generalmente peyorativos, todos, tienen orígen en las cárceles, donde la necesidad de comunicarse sin ser descubiertos obligaba a la actualización constante de esta lengua.

Esta particularidad hace que de muchas ed las palabras utilizadas se conozca el origen, generalmente están relacionadas a situaciones cotidianas. Cafúa, cana, canasta tienen está procedencia y vamos a contar la historia. date_prieso

Lo que hoy conocemos como “caer en cana” (ir preso), “la cana” (la policía) es la reducción popular de lo que hacia 1889 era “caer en canasta” o “estar encanado”, En este año el departamento de policía de la ciudad fue trasladado a la calle Moreno 1550 y en los alrededores del edificio nuevo, existían grandes bañados, hornos de ladrillos, quintas y muy pocas viviendas. Buenos aires era para entonces la “gran Aldea” y comenzaban a er utilizados los terrenos pantanosos que rodeaban la ciudad obligados por el crecimiento.

En esos bañados crecían salvajemente gran cantidad de plantas de mimbre y juncos, que se utilizaban para la fabricación de sillas, canastas y otros productos de uso hogareño. Esas plantaciones servían al mismo tiempo de refugio y escondite de la “gente de mal vivir” como se los llamaba en esa época, en realidad, eran ladrones menores, que se dedicaban  a aprovecharse del oportunismo y algún cuchillero buscado por la policía.

Por este motivo ser detenido y permanecer alojado en el nuevo Departamento de Policía significaba “estar en canasta”, de “canasta” derivó después a “cana” y de una degeneración se implantó después “cafúa”, todas significan caer preso. Estás palabras fueron muy utilizadas en la composición de Tangos  

 Otra de las expresiones lunfardas relacionada con la policía que significa estar preso es “Gayola”, según algunos policías veteranos de la época el origen de esta palabra está en el conductor de los carros policiales destinados a trasladar los presos. Un oficial de apellido Gayoso o Gayolas.

El lunfardo se alimenta constantemente de situaciones cotidianas para deformarlas y convertirlas en palabras de uso común, generalmente se cambiaba la palabra cuando la policía descubría su significado y más tarde, cuando ya era común, se trasladaba al uso callejero.

Los argentinos conservamos esta costumbre con el lenguaje popular, que no para de transformar la forma de hablar con la incorporación de nuevos términos.